martes, 5 de julio de 2022




 

jueves, 16 de diciembre de 2021


 

domingo, 28 de noviembre de 2021


 

martes, 2 de noviembre de 2021

 




 

lunes, 1 de noviembre de 2021


Reseña de La Vida anteriorpor Jorge de Arco


[Fotografía del escitor Jorge de Arco]


El escritor Jorge de Arco (Madrid, 1967) ha publicado una reseña de nuestro poemario La vida anterior para el diario Andalucía Información, en el contexto de su sección literaria dedicada a dar a conocer novedades editoriales de la poesía en lengua española actual. Agradecemos my vivamente a Jorge de Arco la entrega con la que ha recorrido las páginas de nuestro cuaderno de poemas publicado por Ediciones del Pampalino. El texto de esta recensión crítica puede encontrarse en la dirección web siguiente: https://andaluciainformacion.es/notas-de-un-lector/959752/mil-gotas-de-lluvia/


Reseña de La Vida anteriorpor Carlos Alcorta


[Fotografía del escritor Carlos Arcorta]


El escritor Carlos Alcorta (Cantabria, 1959) ha publicado para Catabria Diario, una recensión crítica de nuestro cuaderno de poemas La vida anterior. Reconforta saber que un libro como este puede llegar tan lejos y, asimismo, ser apreciado y valorado con la generosidad y el buen hacer de un crítico y poeta cabal como Alcorta. Saludo desde aquí a este poeta y crítico cántabro, a quien aún no conozco personalmente, pero a quien agradecemos encarecidamente esta inteligente y atinada lectura de La vida anterior.

El texto puede encontrarse en el enlace siguiente: https://www.cantabriadiario.com/isidro-hernandez-la-vida-anterior-ediciones-del-pampalino/



lunes, 5 de abril de 2021


Entrevista a propósito de la publicación del cuaderno de poemas La Vida anterior, por Sergio Barreto


[Fotografía de Sergio Barreto]


El periodista Eduardo García Rojas ha publicado en su blog "El Escobillón" la entrevista que nos hiciera en fechas recientes el escritor Sergio Barreto, y que apareció en las páginas del Diario de avisos de Santa Cruz de Tenerife, el pasado 21 de marzo de 2021. Puede consultarse en: https://elescobillon.com/2021/03/isidro-hernandez-la-poesia-no-proporciona-respuestas/
Gracias, Sergio, por tu entrevista y por tu buen hacer. La reproducimos, igualmente, aquí.






sábado, 20 de marzo de 2021


Reseña de La Vida anteriorpor Álvaro Valverde


[El escritor Álvaro Valverde en su biblioteca]


El Cuaderno Digital de Cultura ha publicado una amplia reseña del escritor Álvaro Valverde sobre nuestro último libro, La vida anterior (Ediciones del Pampalino, Tenerife, Islas Canarias, 2020). Agradecemos la generosidad de Álvaro Valverde, lector tan atento como exigente, por escribir desde Palencia sobre estas páginas, y celebro, en cualquier caso, la difusión de este cuaderno de poemas. 

El libro puede conseguirse en varias librerías. También a través de la web de los amigos de Ediciones Franz (Madrid), quienes se han encargado de su distribución en la Península. 

https://elcuadernodigital.com/2021/03/20/la-vida-del-origen/






sábado, 13 de febrero de 2021



12 de febrero

Nunca conocí al profesor Rafael Delgado, aunque aprendí a respetarlo por la opinión que de él llegaron a tener aquellos que lo frecuentaron y conocieron de cerca. Es uno de esos nombres realmente inevitables para cualquier investigador que se aproxime al arte y al patrimonio de Canarias en la segunda mitad del siglo XX. Fueron muchos los que me aconsejaron hablar con D. Rafael cuando desarrollaba el proyecto sobre el pintor Carlos Chevilly para TEA, si bien pronto supe que, de una u otra manera, era ya demasiado tarde. Nos queda, eso sí, honrar la memoria del que tal vez sea la persona más discreta, cabal y sabia de aquella generación inclasificable de escritores, artistas, profesores e intelectuales que propiciaron el desarrollo cultural del Santa Cruz de Tenerife de los años sesenta y setenta del pasado siglo. Suele decirse que la generosidad no espera compensación alguna; que su razón de ser es la gratuidad y el altruismo absolutos. La suya, la de D. Rafael, fue una entrega generosa y denodada por el bien del patrimonio cultural de la ciudad donde vivió. Su obra pictórica quedó eclipsada en beneficio de su labor como docente y su contribución en las diversas comisiones de conservación y vigilancia del patrimonio artístico. Hoy, en fin, Santa Cruz de Tenerife es un poco más anodina. Las Ramblas de de la ciudad han perdido a uno de sus paseantes más ilustres. 






sábado, 23 de enero de 2021



22 de enero

Algo sucede en los altos celajes de estos días. Una claridad nunca vista. Una estela de crestas y capas evanescentes que van tornando del azul al naranja y luego al morado y hasta el verde. Algo así como un libro que se abre desde el cielo y deja que leamos en él cuanto se nos antoja.



20 de enero

A veces tengo la extraña sensación de que mi padre vuelve a ser un niño. Y, en cierto modo, lo es. Todo ahora resulta irrelevante e intrascendente. Nada importa más allá de la realidad inmediata; del pataleo sin rabia o la queja pueril e irrelevante. Nada importa. El tiempo, en sus manos, se vuelve una dimensión flexible,  y el espacio ha logrado acortarse lo suficiente como para ser, tan solo, una dimensión medida en el trayecto brevísimo de un corto paseo junto al mar. A veces no entiendo por qué razón no llega a establecer un diálogo más directo con el mar. Si yo fuera mayor -como ya lo voy siendo, aunque no tanto, y la medida del tiempo o de la edad no se sabe muy bien por qué normas se rige- intentaría aproximarme a algo esencialmente eterno como el mar. Tal vez así las rosas fueran más perdurables. Y el tiempo del amor cobrase una dimensión sin medida alguna. Quizás solo así se produjese un trasvase de uno a otro cuerpo, de una a otra materia. Y cada mañana, absolutamente cada mañana, dejaría flotar mi cuerpo en la superficie del agua hasta llegar a sentirme una diminuta partícula a la deriva.


sábado, 16 de enero de 2021

15 de enero de 2021

He recordado hoy la muerte, reciente, de mi amigo Jean Pierre Fouret, con quien pasamos hermosos momentos en Bretaña. Aquel extraño personaje con sombrero y gabardina, que llevaba siempre consigo un libreto de viejas canciones de cantautores franceses. Me alegro de haberlo conocido y haber cantado con él unas cuentas veces "Le temps des cerices". Un hombre sencillo y generoso. De esa generosidad que hace falta en nuestros días. En fin, descansa en paz, amigo. 




domingo, 24 de mayo de 2020


20 de mayo (y final)

La sensación de no tener control alguno sobre el tiempo; la intuición de que todo lo que acontece se nos escapa de las manos irremediablemente. Las tazas del desayuno sobre la mesa. Y la estupidez de llevar un diario cuando todo ya ha sido dicho por el amanecer de esta mañana inmensa.


19 de mayo

"El actor balinés comienza por observar la máscara, teniéndola en sus manos, frente a sí. La contempla durante un largo rato, hasta que él y la máscara comienzan a convertirse en un mutuo reflejo; una es el reflejo del otro y viceversa; él comienza a sentir la máscara como parte de su propia cara, pero no como la totalidad de ésta, porque al mismo tiempo él está yendo en busca de su propia vida independiente. Gradualmente, el actor comienza a mover las manos de manera tal que la máscara cobra vida, y sigue observándola como si se produjera con ella una empatía. Y entonces suele ocurrir algo que ninguno de nuestros actores, ninguno de ellos, puede ni siquiera intentar (y que incluso es sumamente difícil que ocurra con un actor balinés) y es que la respiración del actor comienza a modificarse; el actor comienza a respirar distinto con cada máscara diferente. En cierto sentido, es obvio que cada máscara representa un determinado tipo de persona, con un determinado cuerpo, un determinado tiempo y un determinado ritmo interior y, por lo tanto, con una respiración determinada. A medida que el actor comienza a sentir esto y sus manos empiezan a adquirir la correspondiente tensión, la respiración sigue cambiando hasta que un cierto peso de la respiración comienza a invadir todo el cuerpo del actor; y cuando ese proceso culmina, el actor está listo: se coloca la máscara. Y allí está entonces la forma integral, completa".

                                                          [Fragmento de "La entrada a otro mundo", por Peter Brook. En Más allá del espacio vacío.]


18 de mayo

Emma ha progresado mucho con el violín. Me sorprende cómo ha logrado hacerse con el instrumento de esa manera, y cómo éste responde a los movimientos e inclinaciones de su brazo. Desde fuera parece cosa de magia. Siento una admiración indescriptible al tiempo que una sana envidia. La música es siempre un milagro; lo mismo que la buena poesía. Me llama la atención el hecho de que casi todo lo que sale de este instrumento resulte intensamente conmovedor y provoque esta sensación de zozobra. Un instrumento ideado para poner de rodillas nuestro corazón. Hoy he estado en el museo hasta bien entrada la tarde. Al regresar a casa escucho un programa cultural en la radio. Detesto a los novelistas que hablan de sus libros y consumen una buena parte del tiempo diciendo estupideces sobre los personajes de la narración y sus anécdotas.  (Por un momento confundo este diálogo radiofónico con las absurdas comparecencias de los futbolistas en las ruedas de prensa). Parlotean y repiten una y otra vez los mismos argumentos sin sustancia; le dan vueltas, hasta el agotamiento, a las naderías de lo anecdótico. Una y otra vez.


17 de mayo

Un calor tropical, la primera sensación de la mañana. Eso y el canto de unos pajarillos diminutos que desde hace semanas amanecen entre las ramas de los árboles. Llegan otros sonidos dede mi ventana. Ahora caigo en la cuenta de que el vecino de la casa alemana debe de haber traído algún gallo, porque desde bien temprano se le oye cacarear en su jardín, a lo lejos, a veces superpuesto al eco percutido de una lejana taladradora. Tomo el primer café de la mañana. Ha vuelto el rugido de las motos los sábados y domingos al mediodía. No se las ve, pero se escuchan sus rápidos y bruscos acelerones desde esta parte del valle. El día se sucede en una suerte de danza previsible y tienes la sensación de que todo se te escapa de las manos. Eran ya pasadas las siete de la tarde cuando regresé a casa. El camino de regreso, a esta hora, suele ser tranquilo y sin mucho tráfico. Más bien soy yo el que toma cierto apuro por llegar cuanto antes, por aquello de que no se pase el arroz y el día te sorprenda en sus postreros atardeceres. 


16 de mayo

"- Por supuesto no crees en una vida posterior a esta...".
"- No, de momento no. Esto no quiere decir que a lo mejor sobrevivamos también. El juego del blanco y del negro, en este caso de la vida y de la muerte, puede irse prolongando. La muerte puede convertirse otra vez en vida y seguramente se convierte, ya sea por el mero hecho de la descomposición de un cadáver, que se convierte en una especie de alimento en la tierra. Y puede generar otras energías y otros animales. En las infinitas combinaciones que puede dar la materia, quizá llegue un momento en que las cosas se vuelvan a combinar y a recrear otra vez esta escena que estamos viviendo tú y yo".  

                                                                            [Miguel Fernández - Braso. Consersaciones con Tàpies, 1981]


15 de mayo

Recibo, temprano, la llamada de mi madre como cada quince de mayo. Caballero me envía por wasap su felicitación con una imagen de la siniestra y, sin embargo, celebérrima Romería pintada por Goya para La Quinta del Sordo, hoy en El Prado. Nada mejor que el humor negro para despertar la inteligencia dormida en un día completamente ajeno a toda motivación. Guardo, siempre, en este día, un pensamiento de ternura para una de las personas más queridas en mi infancia. El tiempo, que todo lo disuelve en brumas más o menos ininteligibles, va difuminando los rostros en un sentimiento tierno, inasible e incoloro, imperceptible para la vista. Hasta aquí llega, como el recuerdo, un penetrante olor a retamas florecidas.   


14 de mayo

J. Beer me dice que su padre, Michel Beer, fue aviador y escritor. Afirma, no sin cierto entusiasmo, que le dijo haber conocido a Saint-Exupéry y su avioneta. Recuerda que los textos que escribió -las poesías que compuso- merecieron el beneficio de cierta popularidad entre los lectores de su época; o al menos entre su círculo cultural más cercano. No concibo otra profesión más acorde con el oficio del aviador que la de componer versos. Decir a todas horas, en cualquier caso: "j'ai la tête dans les nuages". 


13 de mayo

"¡A la piltra! ¡Atajo de visionarios!"

                                                             [Antonin Artaud]

12 de mayo

El pintor F. L. subraya que sigue buscando el desequilibrio en sus composiciones. Debían ser las dos y media o las tres de la tarde cuando hablamos por teléfono, con la promesa de quedar para tomar un café en los próximos días. (Me vino de pronto a la cabeza la perspectiva deliberadamente oblicua de las mesas sobre las que reposan los objetos, silenciosos, en las naturalezas muertas de Carlos Chevilly). Un punto de fuga; una camino que se abre en el cuadro hacia alguna parte lejos de cualquier clasicismo; esto es, al margen de todo orden demasiado previsible. Caigo ahora que en sus palabras hay algo aplicable a la vida misma. La necesidad de buscar una ventana abierta al extravío o al deseo desmedido de la imaginación.  




11 de mayo

Hay algo perverso en la elección de la anécdota que se lleva a la escritura. Cuántos pensamientos; cuántas imágenes; cuántas conversaciones se dejan caer en el olvido para salvar tan solo unas pocas impresiones del diario acontecer. Es la dialéctica de la elección. El conflicto permanente de tener que seleccionar algo entre todo lo demás, sin perjuicio de que sea la visión más anecdótica de la jornada la que habrá de permanecer en tu retina, como quien contempla una escena pasajera desde la ventanilla del coche. Cuántas veces un pequeño gesto o una imagen sin importancia cobra el sentido de la permanencia en nuestra memoria con mayor intensidad que cualquier otra experiencia a priori más relevante. 


martes, 12 de mayo de 2020




10 de mayo

Dialéctica de la clausura. Esto no es un diario del confinamiento ni nada que se le parezca. Ni siquiera es un diario, y tampoco alcanza la denominación de cuaderno, por mucho que haya en él anotaciones y comentarios sobre el devenir de algunos acontecimientos diarios. No nos engañemos; no sé muy bien qué cosa sea, ni tampoco cuándo deba poner punto y final a este montoncito de anotaciones sin sentido. Acaso debería seguir con otras cosas más útiles; acciones de naturaleza práctica, alimenticias. O quizás este sea el verdadero sentido de toda escritura: servir a la pérdida entre los márgenes de todas nuestras certezas, de todas nuestras contradicciones. 


9 de mayo

"El principio de otkaz implica la precisa definición de los puntos en que termina un movimiento y se inicia otro, un stop y un go al mismo tiempo. Otkaz es una cesura neta que suspende el movimiento precedente y prepara el siguiente. Permite reunir así dinámicamente dos segmentos de un ejercicio, da relieve al segmento subsiguiente, le da arrojo, impulso, como un trampolín. El otkaz también sirve para señalar al partenaire que uno está listo para pasar a la siguiente fase del ejercicio. Es una acción brevísima en el tiempo, en sentido contrario, opuesto a la dirección total del movimiento: el recular antes de avanzar, el impulso de la mano que se alza para golpear, la flexión antes de elevarse". 

                                                                                                                                  [Meyerhold]

8 de mayo

Las niñas enterraron al pajarito en una maceta. Yo estaba en el museo cuando ocurrió todo, pero me llegaron noticias del incidente a través del teléfono. Imagino la escena: el perro blanco saltando sobre el animalillo indefenso, aprovechando la impericia de su último vuelo. Es más, la imagino a través de una pintura de Picasso -reinterpretada por Domínguez- que pude ver el verano pasado en el museo Les abattoires de Toulouse. Exactamente los mismos personajes, los mismos protagonistas: el perro y el pajarillo moribundo, y la niña que contempla la escena.  



7 de mayo
Carta de Alfonso de la Torre agradeciendo el envío de mi monografía sobre Maribel Nazco: "bella edición, al fin, de esta biblioteca con frecuencia rala de diseño", subraya.


6 de mayo

Vuelta al trabajo presencial. Esta mañana, al bajar por la carretera hasta la conexión con la autopista, me he cruzado con al menos siete personas que corrían en solitario. Cada cual a su ritmo, transitaban por el arcén con ropa de deporte, casi todos con alguna prenda fluorescente. Algunos parecían bastante perjudicados por el esfuerzo, pues desde primera hora de la mañana el sol brillaba con fuerza y azotaba, sin tregua, las laderas de las montañas vecinas. Pendiente arriba o abajo, se les veía en una actitud forzada, sudorosos, como si fuese la primera vez que hiciesen esta clase de ejercicio. No es este, pienso, el mejor sitio para correr, pues la orografía del terreno cierra otras posibilidades más acomodadas y ventajosas. Desde aquí cualquier opción pasa por subir o bajar deliberadamente por el estrecho margen que deja a ambos lados la carretera. La autopista hasta Santa Cruz sin demasiada densidad de movimientos. Ahora que voy en el coche caigo en la cuenta de hasta qué punto echaba de menos la sensación de conducir: aquel dejarse llevar carretera abajo hasta el cruce más próximo, mientras observas el despertar del día y corroboras que la vida es un exceso.