Llegamos ahora al gesto de la mano. De los tres espectadores, únicamente son visibles las manos de uno solo; si el gesto que esta figura lleva a cabo tiene algún significado, ha de ser por tanto representativo de todo el grupo completo. Y he aquí que lo que puede verse es que el hombre dispuesto en contrapposto se sujeta la mano izquierda con la derecha, agarrándola suavemente sobre la muñeca, y ocultando por tanto, de hecho, la otra mano. ¿Qué es lo que puede sugerir tan extraño gesto?
[Moshe Barasch, Giotto y el lenguaje del gesto. Akal, 1999]
[Moshe Barasch, Giotto y el lenguaje del gesto. Akal, 1999]
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